domingo, 28 de febrero de 2016

Quiero.

Quiero que vengas a mí, aunque ya estés cerca mia, creo que me entiendes, o no lo sé, quizás es cosa mía.
Quiero tenerte entre mis brazos, darte besos, cariño, una vida en la que nada te falte.
Quiero que juguemos a la play que te enfades porque te gane, comerte a besos y que no seas capaz de aguantar sin mirarme, comer chocolate, ver películas en cada instante, comerte a ti sin que me importe nadie, que me da igual la gente, tú eres la más interesante.
Que no sé si te das cuenta, si se me nota cuando hablo contigo pero es que eres tan perfecta que eres en la única que me fijo.
Que miro al cielo cuando no estás a mi lado y sólo cuento los minutos para verte aunque sea un rato.

lunes, 25 de enero de 2016

Hablemos de las mentiras.

Hablemos de mentiras.

Esas de las que a veces nos sentimos orgullosos porque alguien se las ha creído, y las hacemos por manipular, por hacer daño. Las que sobran, las que nunca acaban de buena manera.

Esas que nos hacen sentirnos tranquilos porque necesitábamos oírlas, aunque sabemos que no son verdad. Tales como no volveré a llorar por esa persona o a partir de mañana prometo cambiar y ser mejor persona.

Esas mentiras que hacemos tales como, venga te perdono, pero sabes que nunca, nunca vas a olvidarlo, y acabas mintiéndole sí, pero hay algo peor, te mientes a ti mismo.

Esas mentiras que hacemos por ganar algo en un instante, por tener un placer pasajero, pero que a la larga trae sus consecuencias, y no te beneficia al fin y al cabo.

Esas que haces a propósito sabiendo la verdad para saber hasta donde creen que puede llegar tú ignorancia.

Esas que haces a veces para saber quién está realmente a tu lado en cada momento y quien está sólo para beneficiarse de los buenos.

Hablemos de mentiras, esas con las que convivimos a diario, las que nos destrozan y nos reconstruyen en cuestión de segundos, y a veces sin darnos si quiera cuenta.

martes, 15 de diciembre de 2015

Silencio, jodido silencio.

Silencio, jodido silencio.
A ver, decidme.

¿De qué os sirve callaros ante una situación que se repite mucho, que os cansa y os destroza, si sabéis que cuando pase un número de veces explotareis a lo grande?

¿De qué sirve callarse sentimientos ante vuestros amigos/familia si al final en una situación de tristeza acabaréis perdiendo la fuerza y acabaréis derrumbandoos ante quien sea, si ante una de preocupación el que os conoce lo sabe y se preocupa más, y ante una situación de enfado se acaba pagando con quien menos se lo merece?

¿De qué sirve hacer la vista gorda cuando está pasando algo que no es normal tipo violencia si quizás un día pueda ocurrir en vuestros círculos o incluso a vosotros?

¿De qué sirve levantaros por la mañana, mirandoos al espejo y obligandoos a callaros si vuestro interior está gritando? ¿si tarde o temprano vas a acabar siendo la persona más infeliz del mundo sumida en un hoyo del que al llevar tanto tiempo no podrás salir o peor, no te darás cuenta?

¿De qué os sirve callaros en una relación de pareja, cuando sabéis que ya no lo queréis, no estáis bien o estáis enamorados de otra persona si tarde o temprano eso acabará de peores maneras y sobre todo, sabiendo que cuanto más tiempo, peor lo pasará?

¿De qué sirve vuestro silencio, si vuestros ojos dicen lo que calla vuestra boca?

sábado, 14 de noviembre de 2015

Frialdad.

Frialdad...
Esa sensación que sin quererlo se siente, que sin quererlo se incrusta entre pecho y espalda, que duele sin que pueda hacer nada.
Esa sensación que te hace más fuerte, que te prepara ante situaciones, que te hace que ni te emociones ni te caigas a trompicones.
Esa sensación con la que te levantas y te acuestas, sin que pueda cambiar nada, sin que nadie lo sepa.
Es como sentir que te encuentras en un lugar lejos de aquí, es cuando guardas un sentimiento por miedo a qué dirán de ti.
Es como un cielo que nunca veo porque el humo lo recubre, un vacío que me escucha cuando quiero hablar, algo que nunca me hace temblar, un lugar de odio y de furia, como vivir en suburbia.
Es una sensación que te hace sentir herido, pero que no hace falta llorar sólo porque no serás capaz de demostrarlo ni con un amigo.
Esa sensación que te hace alejarte de ti mismo sin que nada ni nadie ayude a sacarte, que ni tú mismo eres capaz de salvarte.
Esa sensación que te hacen tener ante gente sin precedentes por malas decisiones sin pensarlo antes detenidamente.
Esa sensación que te provoca escribir aunque no encuentras una sola palabra que realmente la pueda describir y que podáis sentir lo que una persona un día no pudo elegir.
Esa sensación que nadie nota, esa sensación que te hace sentirte rota y que hasta tú misma te cortas, y te destrozas, pero que nadie puede soltar por la boca porque es imposible, no lo notan.
Cortes interiores, para los que nadie, ni si quiera tu subconsciente encuentra soluciones.
Qué más da, te dices por dentro, sí total, si nadie me dice nada es porque será lo normal, y así empiezas, cada vez más, te vas encerrando en un mundo del que nunca te podrás salvar.

Frialdad, esa sensación que te hace dar una imagen superficial.

martes, 18 de agosto de 2015

¿Por qué?

Y dime a ver... ¿Por qué no estás cuando más te necesito? ¿Por qué no te tengo de la manera que quiero tenerte? ¿Por qué te quiero tanto sin apenas conocerte? ¿Por qué creo que me fallas sin ni siquiera tenerte? ¿Por qué me despierto y ya pienso en que un mensaje ojalá me dejaste? ¿Por qué eres el único a quien ahora quiero a mi lado si ni quiera un mensaje soy capaz de mandarte? ¿Por qué quiero pasar ya una vida contigo si ni si quiera a tu lado estando soy capaz de mirarte? ¿Y lo peor sabes qué es? Que sin haberte tenido no puedo ni quiero intentar olvidarte. ¿Por qué?

jueves, 4 de junio de 2015

Adolescencia

Una vez me dijeron que a partir de una edad la vida son solo problemas y malos rollos, justamente en la adolescencia, ya que vienen los estudios, los problemas, las riñas, los primeros amoríos...
 Es cierto que todas esas cosas llegan, tarde o temprano...
El llegar a casa con un suspenso y no querer decírselo a tu padre porque sabes lo que eso conlleva.
Cuando llega ese primer amor al que sólo tienes que mirarle a la cara y saber que es la persona con la que quieres pasar el resto de tu vida pero que... como ya sabemos la edad es muy mala, y las infidelidades vuelan, y los desamores también.
Luego los problemas en casa, esos problemas que todo el mundo tiene, y que venir de clase y encontrarte con ellos... Te hacen ponerte peor, voces, riñas castigos...
Peleas entre amigos por tonterías de las cuales no se dan cuenta hasta que pasan años, tales como que por no salir con ellos algunas veces ya creen que los están dando de lado, o lo de las grandes invenciones que se hacen de ti sin ni si quiera tú saberlas, y que lleguen a todos tus alrededores, hasta que te enteras y te cagas en todos ellos.
Esos años en los que tú cambias de físico, ya sea el peso o la apariencia, y ya todos hacen un mar de ello, en el cual tu te hundes porque lo ves como si fuera un problema, que es el que la gente forma en tu cabeza.
Esas decisiones que tomas sin saber cómo pueden salir, y si sabiendo que lo más probable sea mal, pero quien no arriesga no gana, y tú..  Decides arriesgar.
Esas noches en las que no sabes por qué pero lloras y lloras como una magdalena, sola y en tu cama sin saber por qué,  solo quieres desahogarte de tanta presión, pero sin que nadie te vea. Porque piensas que los fuertes no lloran, y no quieres ser débil.
Esos años en los que te acomplejas por tu peso porque todas tus amigas están super planas como tablas de planchar, y tú...  Quieres ir a la moda, y te acabas sumiendo en una enfermedad, de la cual no tú te das cuenta.
El tener que hacer cosas que no quieres por encajar en grupo y tener unos amigos, los cuales no tienes por ser diferente a todas las ovejas que componen el corral y sin saber que vales muchísimo, tanto como ellos.
Pero.. ¿Y fuera de todo esto?
¿Donde dejas los momentos que pasas con la gente que te quiere?
¿Dónde dejas todos los aprobados aparte de ese suspenso?
¿Dónde dejas la experiencia de tu primer amor con el que empezaste mandando mensajitos y acabaste besando bajo una noche de estrellas?
¿Dónde dejas lo demás que te proporciona tu familia ayudándote a crecer física y psicológicamente?
¿ Dónde dejas aquellos amigos que cuentas con una mano y que están a tu lado a pesar de tu apariencia y tú personalidad, y de lo que la gente hable sobre ti?
¿Dónde dejas los aciertos de las decisiones que has tomado en esos años y de los que no te arrepientes?
¿Dónde dejas lo reflexionado en todas esas noches lloraradas y almohadas empapadas?
En resumen... ¿Donde dejas todos aquellos placeres de la vida?
No mires solo lo malo, pues no es ni la millonésima parte de lo que compone lo bueno!
El placer de despertarte una mañana de sábado por el sol, desperezarse y mientras escuchar el sonido de los pájaros.
El placer de un beso de alguien a quien amas, o un simple abrazo de alguien a quien quieres.
El comer todo lo que quieras sin pensar en lo que viene después, solo...  Disfrutas del momento.
El hacer paracaidismo y sentir como tú cuerpo entero desprende adrenalina y te sientes vivo.
Tumbarte en el campo una noche de estrellas acompañado de el sonido de la naturaleza.
Escuchar música y subir el volumen hasta no escuchar nada de lo que te rodea y sumirte en un mundo en el que nadie pone normas, sólo tú.
Ver como estas luchando mucho por conseguir algo que deseas y tus metas y objetivos se van cumpliendo.
Vive cada año de tu vida... Pues son dos días, uno llueve y uno truena, no hay que meterse bajo en paraguas, sino saber vivir bajo cualquier tiempo!

lunes, 11 de mayo de 2015

Pequeña cambiante.

Hoy esto va para ti... Pequeña cambiante.
Tú que has estado ahí de forma intermitente, haciéndome pasar buenos y malos momentos, haciéndome reflexionar y premeditar cada paso antes de darlo, sin saber si esta vez me acompañarás o no.
Cada vez que estabas conmigo me hacías más feliz, más optimista, haciéndome ver que la vida es más bonita si tú estás conmigo !
Y haciéndome ver que cuando no estás hay que ser fuerte y tirar para adelante, porque una cosa tengo segura... Y es que aunque no estés junto a mi cuando te necesito... siempre vuelves y nunca desapareces para siempre.
He de decir... Que ahora te echo mucho de menos y.. Quiero que vuelvas aunque sé que hay personas que te necesitan aún más que yo.
Esto va para ti... Pequeña cambiante...
¡ Mi suerte !